#4825

Javier Farto
Participante

Me gustaría dar mi opinión sobre el tema porque me parece una pregunta tan interesante como pertinente. Estoy totalmente de acuerdo con que el consumo de suelo y la localización deben ser criterios a considerar cuando decidimos instalar una infraestructura de energía alternativa. De hecho, ya existen estudios y propuestas asociadas, sobre la utilización de suelos ya desnaturalizados (márgenes de autovías y carreteras, antiguas zonas industriales, etc) para localizar estas instalaciones, en lugar de utilizar praderías y/o espacios naturales, principalmente rurales, algunos con notable interés natural y/o paisajístico.
Un segundo factor relacionado es el modelo de instalación, asociado al tamaño: las grandes compañías prefieren grandes instalaciones (solares y/o eólicas), que implican grandes inversiones (y por tanto control oligopolístico), fáciles de mantener, creadoras de poco empleo, y que darán mayores beneficios. Frente a estas propuestas hay otras más sociales y democráticas, de cercanía, dirigidas a construir pequeñas instalaciones, que crearían más empleo, darían menos beneficio, pero serían más sostenibles, medioambiental, social y económicamente. Por ejemplo: instalación de paneles solares en todos los tejados de edificios públicos (Ayuntamientos, hospitales, colegios; fomento de la instalación en cubiertas de naves industriales en todos los polígonos industriales, grandes superficies comerciales, incluidas la cubiertas de coches en sus parkings, etc. Estaríamos aumentando la potencia instalada sin apenas consumo de suelo, en espacios urbanos ya desnaturalizados, estaríamos democratizando la producción, y reduciendo el impacto con la disminución del tamaño. No digo que estas sean las soluciones, sino que el modelo y el tamaño, en este caso, sí importan, y que no es inherente a la producción de energía sostenible un gran impacto natural: dicho lo cual la educación y la reducción del consumo me parececen también fundamentales. Seguiremos 🙂