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20/08/2026 a las 14:08 en respuesta a: ¡Bienvenidas y bienvenidos a la segunda Acción Participativa de Cultura #5082
Javier FartoParticipanteDesde DOCUMENTA no sólo asumimos nuestro compromiso con HOPE, sino que hemos adoptado el modelo de Economía Rosquilla como nuestra “Brújula para el siglo XXI”, tanto por sus virtudes teóricas intrínsecas, en las que os animo a profundizar, como por su sintonía y complementariedad con dos de los pilares fundamentales de todos nuestros proyectos e intervenciones: la Agenda 2030 de la UE, y el Modelo de Territorios Inteligentes y Responsables (Modelo TIR), que diseñamos en el 2006, que hemos ido mejorando y perfeccionando, y ha guiado nuestra práctica durante este tiempo.
En 2024, en el marco del Proyecto RSC (Responsible Smart Citizenship against Poverty and Social Exclusion; Erasmus+), elaboramos el Libro Blanco RSC, en el que tomamos como referencia estos 3 elementos (Agenda 2030, Modelo TIR, Economía Rosquilla), para definir una Estrategia Europea de Educación y Participación Social; por si pudiese interesaros os paso el enlace:
https://documenta.es/wp-content/uploads/2026/02/3-RSC-Project_White-Book_ES.pdf20/08/2026 a las 12:42 en respuesta a: ¡Bienvenidas y bienvenidos a la segunda Acción Participativa de Cultura #5078
Javier FartoParticipanteAl igual que en el resto de documentales de HOPE, estoy de acuerdo en que las diferentes experiencias prácticas, no sólo son sugerentes y motivantes, sino que además demuestran que hay soluciones viables. No obstante, yo quisiera centrarme en el modelo de Economía Rosquilla que propone Kate Raworth, quizá por aquello de que “la mejor práctica es una buena teoría”.
El modelo no sólo me parece comprensible y clarificador, sino que su simplicidad gráfica lo hace muy accesible, y desde el punto de vista conceptual, francamente innovador, tanto en lo social como en lo medioambiental.

Frente a quienes sólo tienen en cuenta el crecimiento del PIB, establece un conjunto de indicadores concretos y verificables cuya consecución nos permitirá poner las personas y la naturaleza en el centro del pensamiento económico.
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Ana Santamaria.
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Javier FartoParticipanteTal y como comenté en mi anterior intervención, quería centrarme en la elaboración de planes de eficiencia energética, y finalmente he preparado un proyecto de Acción participativa titulado “Plan Participativo de Eficiencia Energética para Centros Educativos”, en el que describo sintéticamente los diferentes elementos (descripción, objetivos, metodología, recursos, seguimiento y evaluación, etc.) para su elaboración; ¿creéis que puede ser interesante?.
Mientras elaboraba este proyecto me surgió la idea de un proyecto más ambicioso: “Diseño participativo de un Proyecto Educativo de Centro (PEC) para la Cultura Energética y la Transición Ecológica. Me gustaría conocer vuestra opinión, especialmente la de personas ligadas a la enseñanza, y sobre todo si han participado en algún PEC.19/05/2026 a las 13:43 en respuesta a: ¿Cómo proteger el terreno no industrializado de instalacciones energética? #4830
Javier FartoParticipanteMuy interesante lo que planteas. Mi opinión es que tenemos los estudios, tenemos maravillosos ejemplos de Buenas Prácticas, tenemos incluso una teoría/modelo económica que sustenta lo que defendemos (la Economía Rosquilla de KATE RAYWORTH), y casi todas las soluciones están sobre la mesa: economía circular, agricultura regenerativa, energías renovables, etc. Pero nos falta, como bien decías, mucha educación ciudadana, participación activa, y activismo político para trasladar todos estos nuevos conceptos, estrategias y buenas prácticas a las políticas públicas; nos hace falta promover una ciudadanía activa y participativa, una “Ciudadanía inteligente y responsable”, que contribuya a la creación de “Territorios inteligentes y responsables”, en el marco de un modelo de desarrollo local sostenible, que fomente la responsabilidad social corporativa, favorezca sistemas de gestión del conocimiento territorial, y mejore los mecanismos de gobernanza actual; un modelo que no esté sólo orientado al crecimiento económico y del PIB, que ponga a las personas y la naturaleza en el centro del pensamiento económico, orientado a la defensa de los derechos humanos y la justicia social; reconocer que somos naturaleza, un subsistema de la naturaleza, y si a ella le va mal, a nosotros también.
Dentro de poco organizaremos una Acción Participativa abierta en el marco de este proyecto, a través de la cual abriremos la participación a estos y otros debates, donde tendremos la oportunidad de ver y analizar algunos ejemplos y buenas prácticas que ya se están llevando a cabo en distintas partes del mundo. Esperamos contar contigo para contribuir a esta educación y sensibilización tan necesarias hoy en día. Yo creo que los estudios y las BBPP si sirven, pero los intereses creados son muy fuertes y llevará tiempo cambiar mentalidades, actitudes y políticas; pero estamos avanzando, y nuestro compromiso y participación son necesarios. Seguimos en contacto:-)18/05/2026 a las 14:36 en respuesta a: ¿Cómo proteger el terreno no industrializado de instalacciones energética? #4825
Javier FartoParticipanteMe gustaría dar mi opinión sobre el tema porque me parece una pregunta tan interesante como pertinente. Estoy totalmente de acuerdo con que el consumo de suelo y la localización deben ser criterios a considerar cuando decidimos instalar una infraestructura de energía alternativa. De hecho, ya existen estudios y propuestas asociadas, sobre la utilización de suelos ya desnaturalizados (márgenes de autovías y carreteras, antiguas zonas industriales, etc) para localizar estas instalaciones, en lugar de utilizar praderías y/o espacios naturales, principalmente rurales, algunos con notable interés natural y/o paisajístico.
Un segundo factor relacionado es el modelo de instalación, asociado al tamaño: las grandes compañías prefieren grandes instalaciones (solares y/o eólicas), que implican grandes inversiones (y por tanto control oligopolístico), fáciles de mantener, creadoras de poco empleo, y que darán mayores beneficios. Frente a estas propuestas hay otras más sociales y democráticas, de cercanía, dirigidas a construir pequeñas instalaciones, que crearían más empleo, darían menos beneficio, pero serían más sostenibles, medioambiental, social y económicamente. Por ejemplo: instalación de paneles solares en todos los tejados de edificios públicos (Ayuntamientos, hospitales, colegios; fomento de la instalación en cubiertas de naves industriales en todos los polígonos industriales, grandes superficies comerciales, incluidas la cubiertas de coches en sus parkings, etc. Estaríamos aumentando la potencia instalada sin apenas consumo de suelo, en espacios urbanos ya desnaturalizados, estaríamos democratizando la producción, y reduciendo el impacto con la disminución del tamaño. No digo que estas sean las soluciones, sino que el modelo y el tamaño, en este caso, sí importan, y que no es inherente a la producción de energía sostenible un gran impacto natural: dicho lo cual la educación y la reducción del consumo me parececen también fundamentales. Seguiremos 🙂 -
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